Walfrido Rodríguez Piloto. Foto: CubaNet.
Por ICLEP
Feb 4, 2026 | 4:05 PM
El preso político y manifestante del 11 de julio de 2021, Walfrido Rodríguez Piloto, denunció nuevas represalias en su contra dentro del sistema penitenciario cubano, tras ser trasladado el pasado 16 de enero desde la prisión de Ivanov hacia el penal de El Pitirre, en La Habana.
Según sus declaraciones al medio independiente CubaNet, los cambios de cárcel forman parte de una estrategia de castigo por sus denuncias y huelgas de hambre. El prisionero explicó que el traslado reciente ocurrió después de una huelga de hambre que inició el 17 de diciembre de 2025 en protesta por los malos tratos que recibía por parte del jefe de Orden Interior en la cárcel Ivanov.
Rodríguez Piloto responsabilizó al capitán Sandy Gómez Miller de los abusos sufridos. Denunció que el oficial “lo ofendía, lo humillaba, lo dejaba desnudo en la celda en época de frío, lo golpeaba, le suspendía las visitas familiares y conyugales, y otras numerosas violaciones a sus derechos humanos”.
El preso político señaló que la huelga de hambre le provocó un problema cardíaco y que fue internado en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente Dr. Salvador Allende, donde permaneció un día en terapia intensiva. Desde entonces, aseguró, no ha recibido atención médica adecuada ni conoce el tratamiento que le fue prescrito pues le han negado el acceso a su historia clínica.
Con 58 años y padeciendo asma, hipertensión, úlcera y dermatitis, Rodríguez Piloto describió su actual encierro en la prisión de máxima seguridad también conocida como la 15-80 como un lugar de sufrimiento extremo. Calificó el penal como “uno de los mayores campos de concentración que ha dado la dictadura de los Castro”.
Sobre la alimentación, el prisionero relató que los reclusos reciben una pasta de harina “que parece mezcla para poner bloques”, acompañada de arroz y “un caldo aguado sin sustancia”. También denunció que la cárcel está infestada de chinches que, según advirtió, “van a matar a la población penal”.
El agua que se les suministra, añadió, provoca enfermedades gastrointestinales. Desde que llegó al penal “no se le quitan las diarreas” y aseguró que “en todas las prisiones está mala, pero en esa está peor”.
Rodríguez Piloto aseguró que lleva tres meses sin comunicación con su familia, ya que no se le permiten llamadas ni visitas, pese a que la normativa establece encuentros mensuales.
El preso político también afirmó que la cárcel de Ivanov fue vaciada a principios de año, como una medida preventiva ante posibles manifestaciones sociales.
Walfrido Rodríguez Piloto cumple una condena de diez años de prisión por los supuestos delitos de desórdenes públicos y desacato.