Foto de Ricardo IV Tamayo en Unsplash
Por la periodista ciudadana Niurka Linares
Jan 13, 2026 | 10:10 AM
Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La entrada en vigor, el pasado 18 de diciembre, de la nueva tasa cambiaria de divisas implementada por el régimen cubano no ha sido bien recibida por los habitantes de Sancti Spíritus, quienes la consideran una medida insuficiente para frenar la creciente inflación que afecta al país.
De acuerdo con declaraciones del Banco Central de Cuba, la nueva disposición establece un límite de compra de hasta 100 dólares en las entidades bancarias, una restricción que no garantiza a la población ni a las mipymes el acceso a la cantidad de divisas necesaria para resolver asuntos personales o adquirir mercancías e insumos imprescindibles para su funcionamiento.
A esta limitación se suma el hecho de que la venta de divisas dependerá de la disponibilidad existente en los bancos, condicionada a la entrada de dólares por concepto de remesas, transferencias internacionales u otros ingresos estatales en moneda libremente convertible. Esta situación no asegura un flujo estable de divisas para la población, obligando a muchos a recurrir al mercado informal, donde los precios resultan considerablemente más elevados.
“Esta medida no va a resolver los problemas de inflación, porque no ofrece garantías de estabilidad. Lo que realmente buscan es captar dólares, y llegará el momento en que te digan que no pudieron comprar divisas y, por tanto, no pueden venderlas. Al final, las personas seguirán acudiendo al mercado informal y el peso cubano continuará devaluándose”, aseguró Midiala Rodríguez Zocata, profesora universitaria.
Por su parte, Mario Jiménez Rangel, especialista retirado en Contabilidad, señaló: “La existencia de tres tasas de cambio diferentes demuestra que esta no es una medida sólida ni sostenible en el tiempo. Además, el hecho de que la venta de divisas dependa de los fondos disponibles en los bancos no ofrece garantías de estabilidad ni de acceso real. Al final, la población se ve obligada a comprar dólares en el mercado informal a precios que superan los 400 pesos por dólar”.
“Es una medida absurda. Aunque el precio esté por debajo del mercado informal, un pequeño empresario o dueño de una mipyme necesita mucho más de cien dólares para invertir y no va a perder su tiempo yendo al banco para comprar solo esa cantidad. Eso sin contar la larga lista de espera que hoy existe en las CADECA, que se extiende por meses debido a la falta de divisas”, comentó Alcides Navarro Díaz, residente en la calle Mella.
Esta nueva medida del régimen cubano está condenada al fracaso, pues no aborda las causas reales que generan la inflación y la devaluación del peso cubano.
Publicado originalmente en la edición 216 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.