Amaury Díaz García. Fotos tomadas del perfil en Facebook de Cuba Antitotalitaria.
Por ICLEP
Jan 17, 2026 | 10:00 AM
Amaury Díaz García, preso político del Foro Antitotalitario Unido (FANTU), fue trasladado nuevamente a la prisión de máxima severidad Kilo 8 conocida también como “Se Perdió la Llave”, en la provincia de Camagüey, el pasado 9 de enero, como una represalia por sus denuncias sobre los maltratos y condiciones carcelarias.
La denuncia que fue publicada en la página de Facebook Cuba Antitotalitaria, señala que el activista fue llevado desde la penitenciaría Kilo 7 hasta la prisión provincial Kilo 8, apenas tres horas antes de comunicarse telefónicamente con Adriano Castañeda Meneses, coordinador organizativo del Consejo Nacional del FANTU.
“El día 9 de enero al mediodía lo condujeron hacia una oficina y allí lo esperaban dos oficiales de la Dirección de Contrainteligencia del Ministerio del Interior (DCI-MININT), quienes se negaron a identificarse”, refiere la publicación. Los agentes le reprocharon sus “constantes calumnias y mentiras en cuanto a su salud médica y medicación” dentro del penal, y le advirtieron que en Kilo 8 “se podría meter en problemas, porque allá sí tenemos presos revolucionarios”.
Frente a esa amenaza, Díaz García respondió: “Nunca he tenido miedo a convivir con presos violentos y ahora menos lo tendré, así que, ¿cuándo me voy?”. Según el testimonio recogido, la cárcel Kilo 8 es utilizada para castigar a reclusos comunes de alta peligrosidad, con penas que superan los 20 años.
Ya en su llegada al penal, un primer teniente de la Dirección de Establecimientos Penitenciarios del MININT, identificado solo como Jiménez, revisó sus pertenencias y lo amenazó: “Aquí no te voy a permitir más denuncias o te reventaré”.
En múltiples ocasiones el preso político del FANTU ha sido víctima de constantes agresiones en prisión por sus denuncias y su postura contraria al régimen.
Otro preso político incomunicado tras huelga de hambre en Holguín
La esposa del preso político y manifestante del 11 de julio, Yosvany Rosell García Caso, denunció a Martí Noticias que su esposo permanece en régimen de aislamiento en la prisión provincial de Holguín, sin comunicación con su familia, tras haber concluido una huelga de hambre de 40 días.
Mailín Rodríguez Sánchez explicó que Rosell García Caso, condenado por su participación en las protestas del 11J, se encuentra completamente incomunicado, sin acceso a llamadas telefónicas ni a otros medios de contacto con sus familiares.
Según relató, el 9 de enero de 2026 su esposo logró informarle que dos días antes, el 7 de enero, las autoridades penitenciarias le suspendieron la asistencia religiosa que le correspondía como recluso. Rodríguez Sánchez calificó esta decisión como una violación total de sus derechos.