Imagen tomada de la página Cuba Trámite
Por la periodista ciudadana Neurelina Cardo Brizo
Mar 21, 2026 | 9:00 AM
La Habana, 8 de febrero (ICLEP). Los vecinos de Calle C entre Primera y Final, en el reparto Dolores, perteneciente al municipio San Miguel del Padrón, viven la pesadilla de transitar por aceras rotas y fangosas, y bajo el peligro de contaminar el agua potable.
Esta calle, que se comunica con algunos de los asentamientos urbanos informales del municipio, es habitada mayoritariamente por niños y madres solteras, quienes han manifestado a este medio que vivir en ese espacio es una pesadilla por las condiciones del lugar.
“Tenemos miedo a que se contamine el agua. Somos muchas las madres residentes en este lugar y durante años no hemos tenido respuestas por parte de ninguna de las autoridades; lo que hemos hecho es darle palos a la delegada cuando la misma no tiene recursos ni poder de gestión alguna”, asegura a Amanecer Habanero la maestra primaria Sofía Vergara, madre soltera de dos niños y residente en el lugar desde hace tres años.
“Aquí hay muchas personas de la tercera edad que no saben cómo entrar a sus viviendas, y cuando llueve esto es un infierno, pues tenemos que salir desde nuestras casas descalzos hasta la calzada, con un pomo de agua para limpiarnos manos y pies”, agregó.
Otra residente que prefiere el anonimato comentó a este boletín: “Cuando en la cuadra hay una situación de enfermedad es imposible auxiliar adecuadamente a un enfermo con la rapidez necesaria, porque con los huecos y la cuadra llena de hierba ningún vehículo puede transitar”.
Calle C colinda con la antigua Fábrica de Fósforo, la cual sirve de refugio a personas sin hogar. Durante años los vecinos han presentado denuncias en las reuniones de rendición de cuenta de la delegada y en Planificación Física sobre la situación en esta arteria, pero continúan sin recibir respuestas.
Publicado originalmente en la edición 271 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, Amanecer Habanero.