Bodega cubana. Imagen tomada de Pinterest
Por la periodista ciudadana Mirtha Noyola Camejo
Mar 13, 2026 | 9:00 AM
Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). La empresa Provincial de Comercio anunció que no podrá entregar la totalidad de los alimentos correspondientes a la canasta básica de este mes, una situación que agrava la seguridad alimentaria de la población y la obliga a depender del mercado informal, donde los precios son considerablemente más altos.
Según informó Ariel Fernández, director del Grupo Provincial de Comercio, durante febrero solo se entregará a cada consumidor una libra de azúcar, diez onzas de chícharo y una ración de compotas para niños. Productos esenciales como arroz, aceite y café continúan pendientes debido a la falta de disponibilidad en los almacenes.
“Cada día la canasta básica es menos que un paliativo; es un poquito de cada cosa para mantenernos entretenidos y hacernos creer que se preocupan por nosotros. Con una libra de azúcar no se alcanza el mes, y con diez onzas de chícharo no se hace ni un potaje”, señaló Iliana Francisco Beneditt, residente en la calle Bayamo.
Ramón Yeto Martínez, vecino de la calle Onza, aseguró: “¿Cómo vamos a comprar arroz en la calle a 350 pesos la libra o un pomo de aceite a 2 000? Es imposible. Todo esto ocurre porque el gobierno no tiene recursos para entregárnoslo por la cuota”.
Eglys Valdez Ferrer, administradora de la Bodega La República, explicó que la población acude diariamente preguntando por los productos normados, pero la información disponible es limitada.
“Hasta ahora solo sabemos que no hay arroz ni aceite porque no han llegado al país. Todo lo que llegue, ya sea por la vía estatal o donaciones, se entregará a la población lo más rápido posible”, afirmó. Esta nueva reducción de la canasta básica evidencia, una vez más, el incumplimiento de las promesas oficiales de garantizar una oferta suficiente y variada de productos esenciales, obligando a la población a recurrir a las mipymes, donde los precios son excesivamente altos.
“Nos tratan como mendigos: nos dan una miseria en la cuota y esperan que sigamos resistiendo. No se dan cuenta de que están dejando a un pueblo morir de hambre por sus caprichos. Si no pueden alimentar a la población, deberían retirarse”, denunció Rafael Meriño García, residente del reparto Toyo.
Publicado originalmente en la edición 220 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.