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Reaparece el caracol africano en varias comunidades espirituanas

Foto tomada de Diario de Cuba

Por el periodista ciudadano Juan Carlos Mora Neira

Feb 27, 2026 | 9:05 AM


Sancti Spíritus, Cuba, (ICLEP). En las últimas semanas se ha reportado la presencia del caracol africano (Achatina fulica) en varias comunidades de los municipios de Sancti Spíritus y Cabaiguán, una plaga invasiva que representa un riesgo para la salud humana.

Esta especie, introducida de manera accidental en el país hace varias décadas, ha sido localizada recientemente en zonas urbanas del municipio de Cabaiguán y en distintos puntos del municipio de Sancti Spíritus, entre ellos la Circunvalación, áreas cercanas al organopónico de Olivos III, La Rotonda y Olivos II. Su presencia se incrementa durante los días de lluvia y en horas nocturnas, cuando emerge y devora la vegetación a su paso.

“En esta zona es mucho el caracol africano que sale cuando llueve. Entran a los patios y acaban con las matas. Muchos vecinos los recogen, los meten en vasijas con sal y luego les prenden fuego. Yo recogí hace varios días como cincuenta”, aseguró Leonel Artilles Salas, residente en la Circunvalación.

Una situación similar se vive en Cabaiguán. “En el patio de mi casa recogí hace unos días un cubo con más de cincuenta de estos caracoles y les di candela enseguida, porque dicen que son peligrosos para la salud”, relató Alexander Cervantes Duarte, residente en la calle de La Línea.

Por su parte, Lázaro Silva Vega, médico de la familia del reparto Olivos II, advirtió sobre el peligro que representa esta especie para la salud humana. Según explicó, el contacto con el caracol africano puede transmitir parásitos como Angiostrongylus cantonensis, causante de la meningitis eosinofílica, una enfermedad grave que incluso puede resultar mortal.

Este molusco, considerado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como una de las cien especies invasoras más dañinas del mundo, no solo por el impacto en la salud humana sino también por los daños que provoca en la agricultura, fue controlado en 2025; sin embargo, la falta de sistematicidad en estas acciones ha provocado su reaparición.

Eberto Ramírez Montes, técnico de sanidad vegetal, comentó: “Este molusco, aparte del peligro que representa para la salud, es una plaga destructora, pues se alimenta de más de 200 especies de plantas, afectando importantes cultivos”.


Publicado originalmente en la edición 219 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.

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