Imagen tomada del medio Alas Tensas
Por el periodista ciudadano Lidier Pérez Nazco
Mar 12, 2026 | 9:10 AM
Sancti Spíritus, Cuba ,(ICLEP). Las recientes medidas implementadas por las autoridades gubernamentales en la provincia para enfrentar el déficit de energía han provocado serias afectaciones a los servicios de salud pública en el territorio.
Entre las medidas se establece el cierre de los salones de operaciones, a no ser por casos que impliquen riesgo para la vida de los pacientes, la limitación de los diagnósticos médicos que requieren de equipos o viajes a otras provincias, como La Habana y Villa Clara, así como disminución del personal médico y la reducción de los horarios de trabajo en los policlínicos locales.
Todas estas restricciones unidas a la tradicional escasez de medicamentos hacen más difícil a la población acceder a los servicios medidos, en momentos donde la falta de alimentos, puede provocar un incremento de las enfermedades.
“Ya no hay garantías para la vida, porque con tantas limitaciones no sabes si podrán atenderte en un caso de urgencia, a menos que estés al borde de la muerte. Esto se ha vuelto un desastre, pues nadie planea enfermarse, y si sucede, se convierte en un problema aún mayor”, aseguró Gilberto Ordaz Benítez, residente de la calle Moncada.
Iris Medinilla Cardoso, vecina del reparto Jesús María, añadió: “Además de la escasez de médicos en los hospitales, ahora están reduciendo el personal de salud y los horarios de trabajo. Esto significa que si te enfermas y no hay un especialista disponible, la situación puede volverse muy grave”.
La situación es aún más crítica para los pacientes que esperan cirugías o diagnósticos fuera de la provincia, debido a la falta de combustible para trasladarse.
“Desde hace seis meses tenía prevista una cirugía de vesícula, ya con fecha fijada para marzo, y ahora me dicen que se suspendieron las operaciones, que solo se atenderán urgencias. Esto significa que debo seguir soportando la enfermedad hasta que Dios quiera”, denunció Bárbaro Taño Espinosa, residente del reparto Kilo 12.
Publicado originalmente en la edición 220 del medio de comunicación comunitario del ICLEP, El Espirituano.