Periodista cubano Armando Campuzano y su hija Wendolyn Campusano. Foto: Facebook y captura de pantalla.jpg
Por ICLEP
Apr 17, 2026 | 12:45 PM
La Habana, Cuba, 17 de abril de 2026. El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP denuncia públicamente un grave patrón de represión vicaria ejercido contra el periodista y comunicador cubano Armando Campuzano, consistente en el uso del aparato policial y judicial para castigar indirectamente su actividad crítica mediante acciones dirigidas contra su hija, Wendolyn Campuzano Almaguer, residente en Cuba junto a su esposo y sus tres hijos menores de edad.
De acuerdo con el testimonio difundido por el propio Armando Campuzano, la situación trasciende un conflicto penal ordinario y presenta indicios consistentes de una represalia de carácter político-familiar, en la que la hija del periodista estaría siendo sometida a amenazas, hostigamiento y a un proceso judicial manipulado, con el objetivo de hacerla “pagar” por la actividad pública, las denuncias y la producción crítica de su padre contra el régimen cubano. Según la información más reciente aportada por el denunciante, el juicio contra Wendolyn ya fue celebrado y quedó concluso para sentencia, lo que agrava la situación de riesgo y eleva la urgencia de monitoreo internacional.
Hechos documentados
Según el registro preliminar basado en el testimonio público de Armando Campuzano:
Armando Campuzano denunció que su hija Wendolyn Campuzano Almaguer enfrenta un proceso penal en Cuba, en un contexto que él atribuye directamente a una represalia vinculada con su perfil crítico y su actividad pública contra el régimen cubano.
De acuerdo con el relato, Wendolyn —madre de tres menores de edad— habría sido sometida durante años a un contexto de presión y abuso policial relacionado con un conflicto de vivienda o de posesión de inmueble, asunto que, según la propia denuncia, estaría siendo instrumentalizado por agentes estatales como cobertura o pretexto para sostener una acción represiva.
La propia Wendolyn, en un video citado por Armando, afirmó temer por su bienestar, el de su esposo y el de sus hijos, y denunció amenazas relativas a la posible separación familiar. En particular, según el testimonio difundido por su padre, se le estaría solicitando una sanción de seis años de privación de libertad y existirían amenazas de retirarle la custodia de sus tres hijos menores.
Armando Campuzano afirmó además que, según le relató su hija, uno de los agentes involucrados le dijo que ella iba a pagar “lo que el gusano de su padre había osado hacer”, en alusión directa a él. Si esa expresión fue efectivamente pronunciada en el contexto del proceso o del hostigamiento previo, constituye un elemento especialmente relevante, pues conecta de manera explícita la agresión estatal contra la hija con la identidad, opiniones y actividad pública del padre.
El propio periodista relacionó esta represalia con su trayectoria crítica y, específicamente, con la publicación de su libro “Cuba, el Titanic del Caribe”, obra en la que denuncia abusos, crímenes y arbitrariedades del sistema cubano. Asimismo, recordó que aproximadamente un año antes habría recibido una llamada telefónica anónima en la que, según su denuncia, fue amenazado de forma velada con sus hijos, antecedente que refuerza la hipótesis de una continuidad represiva.
El juicio contra Wendolyn Campuzano Almaguer ya fue celebrado y quedó concluso para sentencia, por lo que el caso ha pasado de la fase de amenaza o inminencia a una fase de riesgo judicial inminente, en la que podría materializarse una condena con efectos severos sobre su libertad personal y la unidad familiar.
Este caso, por su estructura y por el nexo alegado entre la actividad crítica del periodista y el castigo proyectado sobre su hija, presenta rasgos claros de represión vicaria, es decir, una forma de hostigamiento estatal indirecto mediante el castigo a familiares como mecanismo de presión, silenciamiento o retaliación política.
Este caso ha sido incorporado al sistema institucional del ICLEP mediante el proceso de observación, análisis, clasificación, contrastación y verificación, conforme a la metodología del Observatorio Cubano de Libertad de Expresión.
Clasificación metodológica del caso (Indicadores ICLEP)
Con base en la información documentada, el ICLEP clasifica este hecho como una violación a la libertad de prensa, al advertirse una represalia indirecta contra el periodista Armando Campuzano a través de su hija. Metodológicamente, el caso se corresponde con los siguientes indicadores:
La utilización del proceso penal y de los mecanismos coercitivos del Estado para castigar indirectamente a Armando Campuzano a través de su hija. La clasificación se sostiene, sobre todo, en el señalamiento de que el procedimiento estaría vinculado con la actividad crítica del periodista y en que el juicio ya quedó concluso para sentencia.
De forma concurrente, el caso también encaja en este indicador por las amenazas e intimidaciones denunciadas, entre ellas la afirmación de que Wendolyn “pagaría” por lo hecho por su padre y las referencias a una posible separación de sus hijos menores. Estos elementos describen un entorno de presión psicológica contra la víctima y su familia.
Marco constitucional e internacional vulnerado
El ICLEP considera que los hechos denunciados son compatibles con un patrón de vulneración de derechos fundamentales tanto en el plano constitucional cubano como en el derecho internacional de los derechos humanos, especialmente porque el proceso penal contra Wendolyn Campuzano Almaguer está siendo utilizado como represalia por la actividad crítica y expresiva de su padre.
Constitución de la República de Cuba (2019)
Marco internacional vulnerado
Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH)
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP)
Llamado del ICLEP
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa exige al Estado cubano:
El ICLEP hace además un llamado urgente a los mecanismos internacionales de protección de periodistas, a las relatorías de libertad de expresión y a los órganos de derechos humanos de Naciones Unidas para que den seguimiento inmediato a este caso, especialmente ante el hecho de que el juicio ya quedó concluso para sentencia y existe un riesgo real de que la represalia denunciada se materialice en una condena con efectos devastadores sobre la libertad, la familia y la integridad emocional de las víctimas.
La represión vicaria es una de las formas más crueles de persecución política: no busca únicamente castigar a quien habla, sino quebrarlo a través del sufrimiento de sus seres queridos.
Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP
Canales oficiales del ICLEP
Web:
Redes:
https://www.facebook.com/institutocubanoiclep/
https://x.com/iclep
Email: